‘Azul clásico’: nos rendimos ante el color que marcará la decoración en 2020

¿Quieres renovar tu casa sin hacer un enorme esfuerzo? ¿Te gusta seguir las tendencias pero no sabes bien cómo?

Una de las maneras más fáciles de dar un aire fresco a nuestro hogar es un cambio de color y hoy os sugerimos el que será sin duda el color del año 2020: el classic blue o azul clásico, un tono elegante, fácil de combinar y muy, muy versátil en prácticamente cualquier habitación de la casa.

Las formas de introducir el tono de moda son muy variadas, dependiendo de lo profundo que queramos que sea el cambio de decoración de nuestra casa y de lo arriesgados que seamos a la hora de llevarlo a cabo. Una de las opciones más sencillas es pintar las paredes de una sala o una única pared, si no queremos que el resultado sea tan rotundo. En la fotografía que acompaña a estas líneas, por ejemplo, una moderna y sencilla pero elegante cocina reformada por Tribeca, que combina azul y blanco. También podemos elegir un papel en el que el classic blue sea protagonista absoluto o en el que conviva con otros colores.

En este caso es importante, al tratarse de un tono oscuro, que elijamos bien qué espacio queremos delimitar y resaltar y, sobre todo, tengamos en cuenta que haya suficiente luz natural. El azul clásico en las paredes, aunque pueda no parecerlo, funciona de maravilla si queremos conseguir un estilo moderno y relajado: sólo tenemos que apostar por muebles de líneas limpias y colores suaves. La tendencia viene muy fuerte y pasa también por usar el azul clásico para los muebles de la cocina o para los azulejos del baño. Si estás pensando en renovar alguna de esas dos habitaciones este año, el classic blue puede ser tu opción.

¿Prefieres renovar solamente una parte del mobiliario o los tejidos? El azul de moda funciona igual de bien para el dormitorio: una colcha a los pies de la cama, un par de cojines sobre la almohada o un cabecero tapizado pueden ser suficientes para dar la pincelada del color que está marcando tendencia en 2020. En la foto, dormitorio principal de una casa unifamiliar reformada recientemente por Tribeca. El azul convive en este caso con líneas muy modernas y materiales naturales, como la madera y el lino.

También podemos optar por darle todo el protagonismo a uno de los muebles principales de la habitación, por ejemplo, en el salón. ¿Nuestro consejo? Hacerlo con un sofá tapizado en azul clásico es un acierto seguro. Si no te atreves con un sofá ‘total blue’, dale el toque de color con los complementos textiles: cojines, un ‘plaid’, las cortinas… Si el salón es lo suficientemente grande y no queremos pasarnos con el azul, podemos combinar ambas opciones. Eso es exactamente lo que hemos hecho en el escaparate actual de nuestra tienda: un sofá azul y otro en crudo, que combinan a la perfección gracias a los sencillos cojines que unifican ambos. Como plus: los dos sillones también azules y el discreto detalle a juego en el diseño de la alfombra. ¿Qué os parece?